Livinj Rüm

Me desenvuelvo en un medio visceral en el que te desollan si entras solo.
Un no medio en el que no basta con verte desnudo; los que te buscan, esperan que te quites la piel ofreciéndote menos.
Definitivamente a este mundo no llegas haciendo amigos, vienes a hacer equipo. A los amigos no los vas a conocer en el trabajo, a esos te los vuelves a encontrar en la escalera de la vida, cada uno subiendo en la propia, mientras intentan disfrutarlo.

Esos amigos no te jalan para que sigas subiendo, más bien te gritan desde arriba si te estás quedando y te piden que te quites lo que te resta de piel; porque atrás de ella hay algo que te sigue ardiendo y necesita salir a brillar.

“Para seguir creando, destrúyete.” Escuché por ahí. Y, si ahora el visceral estoy siéndolo yo, quiero escuchar lo que tengan que decir estas entrañas. A eso vine.

Citando a uno de esos amigos que conocí entre borracheras -“Si no te sale ardiendo de dentro, entonces no lo hagas”. Bendito Charles. Gracias.

Gracias, abori, por poner la casa, por hacer equipo y por gritar desde arriba.

Alejandro.