Dispara

_Desde siempre he sido una persona de muchas preguntas. Cuestionamientos simples que me llevan a respuestas complejas. Resoluciones extensas que me orillan a tener que seguir en constante movimiento. A no estancarme hasta congelarme.

Me cuesta mucho trabajo poder quedarme estático; en un solo lugar o en un mismo ciclo. Esa sensación que me hace creer que no estoy avanzando, me llena el cuerpo de un pesar nefasto. Me ahoga en brea.

Por los comentarios escuchados de mis más cercanos, parecerá que vivo acelerado o que estoy escapando. Pero, a mi manera de ver las cosas, más bien soy un tipo tranquilo. Observando, sólo observando. A pesar de no poder estar quieto, paso mucho rato pensando en, diría la abuela, banalidades. De ahí vienen mis preguntas, usted deduzca entre líneas. Cuestionar me ha hecho poder tomar oportunidades que nunca imaginé y a cumplir propósitos que en el proceso me estaban destrozando pero que al final del trayecto, me construían. No escapo de mí, siempre me voy acompañando. Escapo de la idea del agua estancada. Mi ser biológico es, aproximadamente, setenta por ciento H2O, por ello, me gusta fluir.

Mis raíces me enseñaron que lo único que no volverá, es el tiempo. Ese ahí se queda.
Te deja ir sin avisarte. Te suelta sin haberse permitido ser visto.

En resumen, ocupo mi tiempo en no congelarme.

 

 

No recuerdo la primera vez que lo hice, pero sé que se sintió de puta madre. Lo logró.  Me dejó frío e inmóvil.

Las primeras veces, se disfruta más. Se siente más. Te asombra todo por ser nuevo. Te deja adrenalina corriendo en el ser y se va yendo poco a poco.

Supongo que no tenía idea de lo que estaba haciendo, no estaba ni cerca de imaginarme en lo que me estaba metiendo. En ese momento, no cuestioné. Hubo algo en mi interior que me incitó a llevarlo a cabo. Entonces, lo hice. Me ardió adentro y tuve que hacerlo. Disparé.

Fue así como un día le disparé a mi brújula y olvidé el rumbo. Armado con lo poco que ya había construido, tomé la decisión de perderme. Me perdí en los cuadros formados de puntos y líneas.

Y ahí me fui encontrando

A partir de ese instante, decidí que

Si algo detiene mi andar en el camino, disparo. Si algo me vibra diferente, disparo. Si dudo, también disparo. Después averiguo.

Con el pasar del tiempo comprendí que si había algo que lograra congelarme por completo, entonces no lo haría. No dispararía; ese algo era lo que en verdad merecía seguir fluyendo. Me costó muchas municiones entenderlo.

Disparo entonces, para detener el tiempo, lo hago por mí, para hacer una pausa en mi andar. Para buscar mi reflejo en la luz sin tener que estar del otro lado. Para conocer y analizar lo que he construido. Para regalarme una fracción de segundo antes de atreverme a responder. Lo hago para reflexionar. Lo seguí haciendo porque al cuestionar lo que conllevaba accionar mi disparador, seres humanos llenos de magia, con más preguntas y algunas respuestas, también se encontraban así. Fluyendo. Conociendo. Construyendo.

A varios les disparé. Y los dejé dispararme.

Y ahí se quedaron.

Congelados.

Si a usted le ha pasado, si lo ha sentido. No dude. Dispare.

Si en su andar, si en el constante ir y venir, encuentra algo que le vibre diferente. Que le susurre al oído que hay que tomar otro camino para construir con más herramientas. Que lo hace detenerse una fracción de segundo a aprender de usted y de los que lo rodean. Si algo lo hace encontrarse en la luz o en el sonido.

Entonces dispare, después averigua.

 

Yo encontré la foto. Pero sigo buscando. Seguiré en movimiento. Seguiré fluyendo para no estancarme hasta congelarme.

Nos encontraremos por ahí.

https://www.instagram.com/soja.noto/

 

Alejandro.  LivinjRüm

 

 

 

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